Últimamente se habla mucho de la importancia de una microbiota intestinal saludable. Pero…¿sabes qué es y todo lo que puede hacer por tu salud?. Pues toma nota

Es bien conocido que las «bacterias» nos ayudan a evitar el estreñimiento y refuerzan nuestras defensas, pero además contribuyen a mantener el peso y evitar la obesidad, equilibrar los niveles de glucosa, controlar la diabetes y el colesterol…

Y no solo eso, las últimas investigaciones han demostrado que existe relación entre microbiota y el asma, las alergias y hasta con el estrés, la ansiedad y la depresión ¿necesitas más motivos para cuidarla?. Pues te lo vamos a explicar.

¿Que es la microbiota? La flora intestinal o microbiota es el conjunto de miles de millones de microorganismos que se encuentran en nuestro intestino, que desarrollamos desde nuestro nacimiento y que son indispensables para el buen funcionamiento de nuestro organismo. Entre sus funciones destacan la de ayudar a la digestión, proteger y crear una barrera anti-infecciones, y ayudar al funcionamiento del sistema inmune. Cuando esta se altera suelen parecer desequilibrios y molestias digestivas como digestiones pesadas, hinchazón de vientre, diarreas, gases o estreñimiento. Además hay una mayor predisposición a sufrir infecciones y alergia.

¿Cómo cuidarla? Para mantener una microbiota sana es imprescindible seguir un estilo de vida saludable. Muchos alimentos comunes en nuestra dieta como el pan, la fruta, los yogures o el chocolate negro, ayudan a cuidar nuestra flora intestinal. La clave está en que las bacterias beneficiosas sean las que predominen, formando así un ecosistema equilibrado y diverso. Pero si la rutina nos lo impide y no podemos llevar una alimentación tan buena como deberíamos, se sufre de estrés o debemos usar ciertos tipos de medicamentos, como antibióticos, los complementos alimenticios a base de probióticos y prebióticos son una buena opción.

Dos hábitos que la alteran mucho

Viajar mucho: Los cambios de horario hacen que la flora intestinal pierda determinados microorganismos haciendo crecer colonias de otros patógenos y llegando a producir procesos inflamatorios digestivos.

Vivir con mucho estrés: Cuando nos sentimos muy estresados nuestro organismo libera cortisol, una hormona que produce alteraciones en el intestino grueso que afecta la flora intestinal.